Mons. Celestino Aós: "Ahora es buen tiempo para amar"
 
11 de Mayo, 2018
Obispo de Copiapó envía mensaje a su diócesis días antes de reunirse con el Papa Francisco

El Obispo de Copiapó, Monseñor Celestino Aós, que se encuentra en España y en los próximos días viajará a Roma, envió un mensaje a toda la diócesis, en los días previos a la anunciada reunión con el papa Francisco, a la que han sido convocados todos los obispos de Chile.

En sus palabras, el Obispo menciona que la Iglesia vive "tiempos importantes y decisivos que son oportunidades de gracia y enriquecimiento: ahora es buen tiempo para amar; para amar no sólo de palabra sino con obras a los santos y a los mediocres y a los pecadores, a los que sufren víctimas de abusos en la Iglesia y a los que han cometido atrocidades tan abominables y jamás y por nada excusables".

"Voy en paz"

Así señala el Obispo que va al encuentro del Santo Padre. "Dios quiere que sepamos el punto en que estamos, qué hemos hecho y omitido, cuáles son nuestros temores y desafíos, qué fortalezas y virtudes florecen, por qué nos ha ocurrido esto, etc", señala, y recuerda que el Papa ha invitado a toda la Iglesia a ponerse "en estado de oración", agregando que cada parroquia se organizará para responder a esta invitación. "Muchas son las formas legítimas de oración y todas “valen”: recitar padrenuestros o avemarías, rezar el rosario, participar en una exposición al Santísimo, encender una vela, recitar un salmo o leer un párrafo de la Biblia, participar en la santa misa o rezar en familia, confesarnos o comulgar, o hablar con nuestra propias palabas a Jesús o a la Virgen o a un santo".

Oración por los obispos

Continua el mensaje diciendo: "Para que podamos ser dóciles al Espíritu, para que podamos avanzar en el conocimiento de la verdad, para que amemos más y sirvamos mejor a nuestras iglesias, para que cambiemos y rectifiquemos lo que sea necesario sabemos bien los demás obispos y yo que necesitamos de la oración de ustedes, y por eso se la pido especialmente durante estos días de nuestro encuentro en Roma con el Sucesor de san Pedro y sus colaboradores".

Caso Osorno

Don Celestino reconoció que el llamado "Caso Osorno" no es el único problema de la Iglesia chilena, por eso, pide al Espíritu Santo ayuda para encontrar las raíces y causas de la actual situación. "Me atrevo a advertirles que inevitablemente este tiempo de oración ha de ser de humildad: miren cuántos problemas y cuánto dolor ha sumado al dolor por los abusos y otros. Una información que se creía válida y que resultó insuficiente, sesgada, interesada quizás. Alerta a nuestras informaciones, alerta a nuestras seguridades que nos quieren convertir en jueces". Invita a buscar la verdad, "aunque sea dolorosa, porque la verdad siempre libera".

Concluye su mensaje encomendándose a la Virgen María, con los versos del himno de La Candelaria: "Virgen de la Candelaria, Madre del Señor Jesús, haz que, siguiendo a tu Hijo, para el mundo seamos luz".



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