Un nuevo diácono en tránsito para la Iglesia de Atacama
 
06 de Diciembre, 2017
Willy Mauricio Andrade fue ordenado por el Obispo, en el templo parroquial de Chañaral

Acompañado de familiares y amigos que repletaron el hermoso templo parroquial Nuestra Señora del Carmen de Chañaral, fue ordenado diácono en tránsito, Willy Mauricio Andrade Berríos.

La celebración fue presidida por el Obispo, Monseñor Celestino Aós, y acompañaron los sacerdotes y diáconos de toda la diócesis, y sus formadores y compañeros de seminario. La entronización de la Palabra estuvo a cargo de los bailes religiosos. 

Después del Salmo, comenzó el rito de ordenación, con la presentación de Mauricio, a cargo del diácono Raúl Orellana, y la petición de ordenación, realizada por el P. Guido Castagna.

Oración, fidelidad y alegría

En la homilía, el Obispo habló a Mauricio, diciéndole: “Jesucristo sea tu punto de referencia: no te desenfoques con otros argumentos o teorías, no te avergüences jamás de Jesucristo crucificado y resucitado, ni te avergüences y apartes jamás de la Iglesia y del presbiterio en el que vives... no te dejes arrancar la esperanza del evangelio, que debes escuchar, meditar y vivir,  dijo que “sólo así, desde Jesucristo, tu estilo de vida se hará evangélico, o sea sencillo y austero, tu servicio pondrá especial dedicación y cuidado en los pobres, en los necesitados, en los pecadores; y así, mirando al Señor, proclamarás con tus palabras y con tus obras esta fe”. Lo llamó a cuidar la oración, la fidelidad a su ministerio y la alegría del servicio a la comunidad. Al final, agregó: “contigo damos hoy gracias a Dios por tu vida, por tu vocación, por tu diaconado; damos gracias a tus familiares que fueron tus primeros formadores, y a cuantos después te han acompañado y ayudado en el seminario y en las tareas de pastoral. Acude siempre a la Virgen María: Ella te ampare y nos ampare a todos y nos lleve a Jesús, Fruto bendito de su vientre”.

“Ustedes han hecho tangible el amor de Dios”

Continuando la celebración, el Obispo pidió a Mauricio que manifestara su intención de recibir este ministerio, viviendo el celibato, la oración y la caridad. Esto dio paso a la promesa de obediencia de Mauricio, a su Pastor y sus sucesores. Luego, Mauricio se postró en el suelo mientras se rezaban las letanías. A continuación, se realizó el signo de imposición de las manos.

Familiares de Mauricio, además de un sacerdote y un diácono, lo ayudaron a revestirse con su estola y dalmática. Recibió los evangelios y el saludo de paz del Obispo.

Al final de la celebración, Mauricio se dirigió a los presentes. Dijo que este ministerio "es un regalo de Dios". Llamó a confiar en el amor del Señor, finalmente dio gracias a Dios "por todos ustedes", mencionando a los bailes, recordando también a la recientemente fallecida religiosa Hna. Ester Valencia, las Esclavas del Sagrado Corazón, y "a cada uno de ustedes, que han hecho tangible el amor de Dios". 



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